domingo, 11 de enero de 2015

Mis rimas para tus malos días.

Untitled | via Tumblr
Un día
escribí muchas rimas.
Una tarde,
conseguí versarte.
Una noche,
te escribí a renglones.

Creí que era hábil,
o que esto era fácil.
Sin embargo,
ahora sé algo.

Hay noches
que no hay texto que te nombre.
Hay tardes
en que las palabras no salen.
Hay días
en que surge la poesía.

Por eso este día,
te doy todas mis rimas
para que acompañen
tus tristes tardes,
seguidas de noches
en que te rompes,
y yo no sé escribirte
que vale la pena sentirte,
que por ti hago rimas,
que eres poesía.

domingo, 21 de diciembre de 2014

¡Extrema alegría!




Hay quienes opinan
que no hay quien escriba
sin trágica lágrima caída
ni sin alegría sólo subjuntiva.
"¡Ojalá es lo único que escriben!"-decían.
Alguna vez me han dicho poetisa.
"¡Oh, qué piropo!"-sonreía.
Mas, ¡oh, qué mentira!
Pues tan bien no escribo ni escribía,
y hoy mi vida es bonita,
¡y mi alegría objetiva!

Cuando el amor me viene o venía,
a veces escribo y escribía
a tu sonrisa,
a cuando giras la cabecita,
a cuando en mis brazos dormías,
a cuando volver a verme prometías,
a cuando saltas de alegría,
a cuando me moría,
a cuando vivía, 
y por tu felicidad siempre lo hacía.

Pero otro regocijo existía,
esos otros días
¡de extrema alegría!
Entonces me escribía.
A mi sonrisa,
a cómo mi iris
contrasta con mi pupila.
A cada lágrima de risa,
a cada alegría vivida,
a mi falda más bonita,
a lo guapa que ese día iba.

Cuando tú tienes esos días,
¡de extrema alegría!
quiero darte una caricia,
y susurrarte divertida,
que te duren mientras vivas.
Porque yo tengo esos días,
y con o sin tu caricia,
¡que viva la alegría!
y que dure toda la vida.

martes, 2 de diciembre de 2014

Hubo una vez.

Rainny day


Hubo una vez
una gran ilusión,
un libro por leer, 
un cosquilleo en el corazón.
Alguien empezando a querer,
una sonrisa sin razón.
Allí me sentí nacer,
felicidad en esplendor. 

Hubo otra vez,
di un gran tropezón.
La sangre, el escocer,
ojeras faltas de amor.
Heridas sanas que descoser,
una discusión,
muchos "para qué",
una explosión.

La última vez,
hubo un adiós,
asuntos que agradecer
y llorar de indecisión.
Mas nada nuevo por ver,
no hay ilusión,
entonces disparé,
buscando así la solución.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Consecuencias de ti.

(1) Sendy SiS | via Facebook


Si Bécquer dijo que los suspiros son poesía,
¡oyó los nuestros aquel día!
Si Benedetti dice que ojalá estuvieras aquí a las seis,
¡yo te quiero a todas las horas del mes!
Si Van Gogh su oreja cortó,
¡tu risa no escuchó!
Si Wendy fue a Nunca Jamás,
¡fue porque tú la hiciste creer en volar!
Si Frida Kahlo pintó con dolor,
¡es porque no conoció tu buen corazón!
Si Mozart compuso,
¡es que oyó la melodía de tus susurros!
Si Amélie se hace preguntas,
¡es porque a ti quiere hacerte muchas!
Si el grito siempre acecha,
¡es porque tú le dejaste huella!
Si yo te escribo,
¡te prometo que en mis letras siempre estarás vivo!

domingo, 9 de noviembre de 2014

Como te quería yo.

Ahora que todo se acabó,
ya no sé qué hacer
con mis cuadros
y tu flor.
Con mis ojeras,
con mis penas,
con mi mal humor.
Con las noches sin luna,
con  mis pinceles,
con el sentimiento de amor.
Aquel que fue testigo
(desde dentro)
cuando tu mano me agarró,
cuando tus ojos me miraron,
cuando tu suspiro en mi cuello,
mis miedos se llevó.
¿Acaso no te acuerdas,
querido, mas maldito,
escritor?
De que solías decir
que nadie te hace el café
con tanta precisión.
Que yo tenía aquel poder
de ser más musa
cuando se había ido el Sol.
Siempre intenté
que leyeras más a Bécquer,
que sus rimas tenían razón.
Que así, ¡no te querrán!
Ni así, ni mucho menos,
¡como te quería yo!


viernes, 24 de octubre de 2014

Tú en mis palabras y mis palabras para ti.

couple | via Tumblr


Me coges las manos con delicadeza,
mientras yo tengo miedo a tocarte. 
Miedo porque te quise,
y te estoy queriendo más al mirarte.
Mal y mejor que nadie más a la vez.
Mal porque no te debería querer,
por cosas tan simples, 
como que me susurres tan cerca de la boca,
que me observes cuando observo el mar,
o que sea imposible enfadarse contigo.
Y mejor que nadie más que te haya querido, 
porque a ver quién más se teje un jerséy con tu voz
para que le abrigue en las noches no sólo frías,
sino también faltas de amor.
Porque a ver quién piensa,
al mirar un papel en blanco durante horas,
en cómo haces los puntos a las íes,
o la raya horizontal de las letras t.
Está bien,
reconozco que tal vez,
no soy la primera que hace estas cosas por ti.
Pero el caso es que no puedo pararlo, pararte.
Quiero saber a cuántas personas
has dicho te quiero.
Si alguna vez,
has probado el café.
Por qué siempre tienes sueño
a la hora de comer.
O si por la mente,
te paso yo a ti.
Porque eso me pasó
el otro día a mí,
tal vez,
porque no podía dormir.
Que pensé en nosotros.
Que pensé en ti.
Con esa camiseta oscura
que sabes que me encanta.
Y yo ya sé lo que ocurre,
cuando esto me pasa.
Que te escribo, y que tú,
en mis palabras,
alegras, dueles, 
calmas, enfadas,
destrozas, besas,
arañas, abrazas,
suspiras y te quedas.




domingo, 14 de septiembre de 2014

A veces me pasas.

Eyes.


A veces me pasa
que me muero por verte.
Que saldría de casa
a recorrer trece campos verdes,
solamente por y para
de nuevo olerte.

A veces me pasa
que quiero susurrarte
lo que pienso al ir a la cama,
o que no me canso de versarte.

A veces me pasa
que aumenta con creces
la distancia que nos separa.
Y creo que tal vez eres
una de esas bonitas cosas que pasan
en esta vida, a veces.