jueves, 26 de diciembre de 2013

Aunque no pueda hacer mucho

(24) Tumblr
Siento no poder hacer nada. Siento no ser más mayor, siento no entender muchas cosas, o no saber poner una buena solución a otras que me cuentas.
Yo lo intento, pero en realidad no sé nada, ni escribir, pero una vez dijiste que lo que escribo te gusta y me sigo acordando. 
A veces no te das cuenta de lo importante que eres para todo el que te conoce o ha tenido la oportunidad de hablar contigo alguna vez. Eres como esas chicas perfectas de las películas que tienen una sonrisa radiante, pero a la vez siendo amable con todo el mundo, con una sonrisa radiante pero de verdad y además siendo real. 
A veces pienso que eres algo triste para cómo eres, para ser alguien tan increíble y que no merece pasar por tanto. 
Eres la personalidad que todos quieren tener y tú tienes con originalidad y tu manera de expresarte. Tan bonita, y a la vez divertida, aunque tú digas que a veces eres brusca, pero hasta brusca escribes bien. 
Supongo que a veces piensas cosas oscuras, feas, y que te repito, no mereces, que te sientes como cuando tienes un montón de mantas encima mientras lees y te paras a pensar que nunca encontrarás el marcapáginas entre tanta tela. Impotencia, ganas de cerrar los ojos y cambiarlo todo, despertarte en otra vida o sin dolor de cabeza por insomnio y por llorar. Pero yo sé que algún día encontrarás esa felicidad que te pertenece, porque a toda las personas del mundo, buenas y malas les pertenece felicidad en algún momento, y si te falta, pues te doy un poco de la mía si quieres, por tantas veces que me has escuchado cuando ni yo sabía lo que decía o cómo me sentía. 
"Y no diré no llores, porque no todas las lágrimas son malas."

domingo, 15 de diciembre de 2013

Un mundo para soñar

Como el lunático enamorado juega a ser poeta con cada uno de los gestos de la que le rechazó. Como quien mira cuánto queda de la mancha y no cuánto se fue con la servilleta. Como quien deja la misma canción en "Reproduciendo" día tras día para luego decir que quiere romper con la rutina. Como el pintor que olvida los colores claros. Como quien espera mientras su corazón marchita.
¿Y si ya no sabemos ser felices? Ahora nos perdemos esperando, nos perdemos de madrugada en ideas oscuras, nos perdemos en sonrisas que acaban siendo creíbles, en gestos que ni te parecen especiales pero hay que hacer por no preocupar o desentonar.
¿Quedan románticos en el mundo? La pregunta que los filósofos de este siglo van pregonando por las calles. ¿Los hay en realidad? Claro, los hay. Mira con atención a la chica de mirada ausente, que sigue atrapada en el Diciembre en el que se despidieron. Al chico que sonríe y le da fuerte a la lata del suelo para luego mirar con odio su zapato.
Porque todos hacemos daño sin querer, o es lo que queremos creer. Que el mundo es nuestro, que somos su centro. Somos granadas a punto de explotar, y por mucho que digamos no importar a nadie, seguro que hay alguien a quien no quieres herir al estallar.
i´m not very fine :s | via Tumblr¿Y los segundos que parecían una vida entre bostezos de Sol? ¿Siguen existiendo? Siguen, querido escritor. ¿O acaso no te inspira esa mirada de alegría de los jóvenes que se besan inseguros? ¿Y la mirada madura, cansada y triste de quien tuvo el amor y ahora sólo tiene un intento de él?
Somos simples humanos que buscan su propia luz, aunque a veces tengamos que buscarla en otra más grande que nos ciega. Buscamos el sentido de la vida en una etiqueta de marca que se romperá, en una superioridad que cambiará cuando aparezca alguien más joven y atractivo. ¿Pero qué hay de los momentos? Dejemos de reducirlos a un trozo de papel que se escapará con el viento. A veces el sentido de la vida que tanto buscamos está en el país de tus ojos oscuros, en el paisaje de todos los milímetros de tu amplia sonrisa, en la fauna de mis mariposas en el estómago, en el beso con el que celebramos que hoy es hoy, aunque mañana sea peor, y pasado un suplicio. Dejemos que la risa sea nuestro himno, y que la nuestra sea la primera.
Porque nuestra magia existe allá donde vayamos nosotros, con nuestra poesía inocente, con nuestras manchas a medio borrar en la ropa, con la canción de por las mañanas, con los colores de nuestra personalidad y las ganas del final de las esperas.
Así que dime, persona de ojos tristes, ¿no echas de menos un mundo que no deje nunca de hacernos soñar?