domingo, 8 de junio de 2014

Viceversa.

the bestHace frío. Dos pares de manos tapados por dos mangas de chaquetas diferentes. Negra la de él, (puede que con algún estampado inesperado en el interior), y blanca y lisa la de ella. Ambos cuerpos cercanos a la fuente de calor de cada habitación. Es Diciembre, y se ha hecho pronto de noche, o eso cuentan los dos por sus respectivos teléfonos, (puede que sea verdad aquello de que se habla del tiempo con las personas a las que quieres).
Los pies de él, cubiertos con calcetines voluminosos y suaves, descansan bajo el radiador, su espalda en el costado de la cama, mirando por la ventana y dejando un hueco a su derecha que habría ocupado ella.
Las piernas de ella cruzadas, enfundadas en mallas negras con las que él le habría gritado: ¡Guapa! desde la otra punta del edificio.
"O sea, resumiendo, estoy jodido", dice él. "Y radiante".
"Quizá más lo primero que lo segundo. Y también, viceversa", acaba ella de recitar su poema favorito.
Y es que ella se lo sabe. (Igual que sabe cuándo está jodido).
Y por supuesto él se lo sabe. (Igual que sabe cuándo ella sabe cómo está).

2 comentarios:

  1. Wao, por un momento pensé que eran algo más, pero vale, que tener esa confianza entre amigos también es cool.

    Me ha encantado!

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